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viernes, 16 de octubre de 2009

ALFREDO M. SEIFERHELD - ECONOMÍA Y PETROLEO DURANTE LA GUERRA DEL CHACO

ECONOMÍA Y PETROLEO DURANTE
LA GUERRA DEL CHACO
Por ALFREDO M. SEIFERHELD
Editorial EL LECTOR,
Asunción-Paraguay 1983 (535 páginas)

"El petróleo en la cuestión del Chaco es un factor muy importante. Existe la más fundada sospecha de que la guerra del Chaco fue causada por la necesidad de dar salida a los productos por un oleoducto exclusivamente controlado por la Standard Oil". (De un memorándum confidencial pasado por el presidente paraguayo Dr. Eusebio Ayala al ministro en Buenos Aires Dr. Vicente Rivarola a finales de octubre de 1934).

PROLOGO
ECONOMIA Y PETROLEO DURANTE LA GUERRA DEL CHACO
escrita con fluidez, método y objetividad es un gran aporte a la cultura paraguaya.
** Su autor ALFREDO M. SEIFERHELD, nos entrega otra obra de trascendencia bibliográfica. Espíritu investigador, temperamento en equilibrio, visión clara de analista y sólida formación intelectual consagran a una joven personalidad académica.
** Mucho se ha escrito sobre la guerra del Chaco, pero hasta la aparición de este libro no se ha estudiado con tanta seriedad el alcance y la motivación económica de esa tragedia americana.
** El autor parte de las caracterizaciones estructurales de dos pueblos mediterráneos. Nos presenta al mestizo y criollo paraguayos con sus virtudes y defectos, al quechua y aymará, aborígenes que conforman el ochenta por ciento de la población boliviana, en su penosa situación socio-económica.
** El hombre necesita de estímulos, sean éstos orgánicos o psicológicos. Cuando faltan esos estímulos el ser humano se ve disminuido en sus facultades.
** Los grandes pensadores han insistido: "Si queréis una humanidad realizada, dadle amor y proteínas".
** La alimentación inadecuada y el trato inhumano desatan y precipitan las reacciones de los humillados.
** El mestizo y criollo paraguayos registran indicadores favorables que a la hora de la definición en el campo de Marte harán sonar el clarín victorioso de las armas paraguayas.
** Mientras el soldado compatriota era tratado con espíritu comunitario por sus jefes, los combatientes del altiplano acusaban el rigor del despotismo de sus oficiales criollos.
** En las líneas paraguayas se sentía confianza, estaban imbuidos sus protagonistas de la fe en el triunfo. La patria constituía no un simple valor abstracto, era el ideal supremo generado en la honrosa tradición libertaria de los Comuneros, en el holocausto de sus niños mártires, en la santa pasión de sus mujeres y en la llama votiva de Cerro Corá.
** La estructura económica del Paraguay al iniciarse la guerra del Chaco se cimentaba en algunos rubros agrícolas, en la ganadería y en las industrias tanineras del Alto Paraguay. Su Balanza de Pagos con relación a Bolivia registraba cifras inferiores.
** La economía de Bolivia depende aún de sus minas. El estaño y el petróleo son sus principales rubros de producción. La agricultura incipiente.
** Dos pueblos sub desarrollados que requerían la comprensión y el apoyo de las organizaciones políticas y financieras de naciones ricas, fueron sin embargo desatendidas para convertirse en un importante mercado de armas y de intereses imperialistas.
** Uno de los primeros paraguayos no protagonista en escribir sobre la guerra del Chaco es Alfredo M. Seiferheld. Nos presenta con atildado estilo una visión diferente de esa conflagración insensata entre países hermanos.
** El esfuerzo económico de la nación, durante la guerra, fue un factor positivo en beneficio del ejército paraguayo.
** Consciente de la importancia decisiva del apoyo logístico en la contienda, el Senador Nacional Dr. Francisco C. Chaves, en una sesión parlamentaria del mes de julio de 1921 expresaba cuanto sigue: “Hoy día no sólo se defiende a la patria con el arma al hombro, se la defiende también solucionando el problema de la subsistencia mientras el ejército pelea. Es necesario que hayan otros que trabajen la tierra con la misión nobilísima de proporcionarle alimentos, ropas, etc. El ejército que no tenga todos los elementos necesarios no puede constituir fuerza invencible”
** En la retaguardia asumieron la responsabilidad de producir, heroicas mujeres, niños y esforzados ancianos que hicieron el milagro de duplicar nuestra producción algodonera y mantener un nivel óptimo en la cosecha de otros rubros. Es que el pueblo estaba motivado. La tesis de que el Chaco era paraguayo nunca fue puesta en duda. En las escuelas, en los colegios, en la universidad, en los talleres, en las chacras y en los cuarteles se afirmaba con convicción plena acerca de ese legítimo derecho.
** Los abogados de la patria como el talentoso Blás Garay, el erudito Manuel Domínguez, el maestro Cecilio Báez, el sociólogo Ignacio A. Pane, el vehemente Juan E. O`Leary, el historiador Fulgencio R. Moreno, el jurista Teodosio González, el estudioso Alejandro Audibert, el tribuno Adriano Irala y el previsor Luis A. Riart, prepararon psicológicamente al pueblo paraguayo para el gran sacrificio. Los alegatos de Benjamín Aceval y Juan Cancio Flecha acerca de los derechos del Paraguay sobre el Chaco, sumados a los aportes de Antolín Irala, Juan León Mallorquín, Gerónimo Zubizarreta, Enrique Bordenave, J. Isidro Ramírez y Juan Stefanich constituyeron piezas de gran valor jurídico.
** Los arsenales al mando del severo Ingeniero Capitán José A. Bozzano movilizaron la industria bélica durante las veinticuatro horas. El ejemplo de su director comprometió el honor de los reservistas de retaguardia. A este respecto podemos afirmar que la victoria de Nanawa en julio de 1933, como otras, fue posible por el aprovisionamiento oportuno de las granadas de mano fabricadas en nuestros arsenales.
** Valoramos la obra del académico Alfredo M. Seiferheld porque hurga en un campo aún no tratado. Bien sabemos que los libros sobre el desarrollo de la campaña guerrera cuentan con una abundante bibliografía. La cuestión diplomática fue puesta a juicio de los lectores con las memorias de Vicente Rivarola y últimamente con la correspondencia entre el Dr. Rivarola y el Dr. Eusebio Ayala, entonces Presidente de la República del Paraguay.
** El deshonesto juego de la empresa Standard Oil fue acusado por el Senador americano H. Long, quien denunciaba que la citada empresa petrolera corrompía a altos funcionarios bolivianos incitándolos a ir a la guerra contra el Paraguay.
** El autor de este libro, con mucha responsabilidad, acopia datos documentados en los cuales se encuentra la mejor pista acerca de las causas de ese inicuo crimen social que es la guerra.
** El Senador Huey Long, hombre leal, llamó a la conciencia de sus pares a fin de interferir las maniobras dolosas de los petroleros afectados, quienes al financiar la guerra a Bolivia esperaban el gran negocio de explotar millones de acres de territorio paraguayo, parte de ellos ayer reconocidos en un laudo por el Presidente norteamericano Rutherford B. Hayes, como propiedad plena del Paraguay.
** Después de la Revolución de 1922/1923 el estadista Eligio Ayala concedió prioridad a la defensa nacional. El país con escuálidos recursos y sin crédito tuvo que afectar una buena parte de su presupuesto a la preparación del ejército. Los episodios de fortín “Sorpresa" con la trágica desaparición del apuesto Teniente Adolfo Rojas Silva hizo apresurar los preparativos bélicos. Corríamos contra reloj.
** El Dr. Eligio Ayala tuvo que luchar contra la imprevisión de sus antecesores y contra un enemigo tenaz vinculado a los grandes centros financieros del oro negro. Para triunfar en una guerra se requieren medios económicos, conducción financiera y diplomática, alta estrategia militar y un pueblo con sólida moral.
** Si bien el Paraguay estaba en franca desventaja respecto de Bolivia en cuanto a medios económicos, podemos afirmar que la conducción financiera a cargo del Presidente Eusebio Ayala fue ajustada a nuestra realidad, la conducción militar con el General José Félix Estigarribia fue acertada; hombre de pueblo, Oficial en Francia, combatiente en varias revoluciones, estaba preparado para la gran responsabilidad. El Conductor Estigarribia organizó un Estado Mayor de grandes Jefes y movilizó oficiales capaces y con cualidades innatas para la conducción. El valer del soldado paraguayo se encargaría de las otras etapas victoriosas.
** El autor reconoce a la historia su trascendencia científica. Subaltemizar hechos pretéritos que se dieron como tales con algún fin predeterminado, desechando las fuentes naturales de estudio, no es hacer historia, sino hacer novela. Sus etapas, de fuentes de "crítica" o análisis y selección del material, de “síntesis" u ordenamiento y de "exposición", no pueden ser soslayadas si se persigue un resultado en concordancia con la disciplina y el rigor requeridos.
** Errores y aciertos se cometieron y se anotaron en la conducción político-militar de la guerra del Chaco. El momento del cese de las hostilidades, afirma el historiador Seiferheld, arroja un balance favorable para el Paraguay con respecto a Bolivia. Nuestras tropas se hallaban situadas cerca de los contrafuertes andinos y nuestra producción agrícola superando las cifras logradas en tiempos de preguerra.
** Entre las causas que confluyeron a desatar la tormenta en el cielo Boreal pueden citarse: 1) la expansión territorial a que aspiraba Bolivia para obtener tina salida sobre el Río Paraguay que así la uniría al Atlántico, 2) los intereses creados de la Standard Oil que a través de políticos y militares del Altiplano procuraban asegurarse la cuenca petrolífera del Chaco, y 3) la agresividad de los altos mandos bolivianos.
** Un nacionalismo geográfico con pretensiones anexionistas, estimuló a mandatarios y jefes militares a desatar esa cruenta guerra. Inexplicable bajo todo punto de vista ya que Bolivia estaba en posesión de un extenso territorio sin ocupación, y el índice de civilización de sus habitantes inferior al Paraguay.
** Ese nacionalismo hipertrófico creó una gran empresa militar, con cuantiosos empréstitos guerreros, y militares extranjeros contratados a un alto costo.
** Como segunda causa anotamos la tiranía del capitalismo extranjero, con olor a petróleo.
** Esa ideología imperialista basada en la escuela filosófica de Hegel obnubiló a los dirigentes del Altiplano. Baste recordar las soberbias afirmaciones de los Salamanca, Saavedra, Guachalla y otros que exhortaban a su pueblo en estos términos: “Hay que dejamos del embrollo de los títulos y cédulas reales, y lo que hay que hacer, es fundar fortín sobre fortín, hasta llegar al Río Paraguay”
** “Nuestros derechos irán hasta donde lleguen nuestras fuerzas”;
** “Hay que pisar fuerte en el Chaco”;
** “Hay que polonizar al Paraguay”.
** El oro negro era uno de los factores múltiples del guerrerismo boliviano.
** Esa mutilación moral signaba a todo un pueblo bajo la tiranía interna y externa.
** Por último el belicismo de políticos y jefes militares, con sueños de gloria, insolentes y enfermos de vanidad, arrastró a su nación a la guerra.
** El pacifismo paraguayo se reflejaba en el pensamiento de su pueblo, que aspiraba a una solución jurídica del problema. Pero cuando la soberbia del guerrerista Salamanca y sus seguidores nos Llamó a concurrir al campo de Marte, afloraron a plenitud las virtudes del pueblo paraguayo.
** La guerra predica el culto a la violencia; y los pueblos sometidos a la violencia son siempre esclavos.
** El Gobierno del Paraguay, en un histórico documento con fecha 15 de setiembre de 1932 determinó las bases de una paz sobre fórmulas equitativas y jurídicas. Así, proponía el cese inmediato de las hostilidades, la desmilitarización del Chaco, la desmovilización y el arbitraje. Si Bolivia quiere la paz, decía, "no hay razones para mantener tropas en el interior del Chaco”.
** La propuesta una vez más fue rechazada. El territorio Boreal se llenó de cadáveres con 30.000 paraguayos y 62.000 bolivianos, tributo de dos pueblos inocentes llevados a la hoguera por la megalomanía y la codicia de aprovechados traficantes que veían en el dinero el fin de la vida y no un simple medio de valoración económica.
** Al término de tres años de guerra, Paraguay y Bolivia quedaron exhaustos. En lo político, la inestabilidad en sus gobiernos, con golpes, asonadas y revoluciones.
** En lo económico, una aguda crisis. El presupuesto boliviano presionado por las deudas externas contraídas para financiar la guerra.
** La producción distraída en gran parte para la destrucción. Muchas fábricas ociosas y extensiones de tierra feraz sin cultivo.
** La miseria, el luto, la mutilación, la orfandad, las epidemias y el desequilibrio, son siempre la consecuencia inmisericorde del cruce de armas.
** La post guerra desencadenó la anarquía política con su quiebra institucional. La depresión económica fue manifiesta y la crisis moral desvió conciencias.
** Este libro nos ilustra con sus informaciones documentadas y nos deja mensajes para la noble reflexión. Su contenido es denso y armonioso.
** Congratúlame en prologar las páginas de esta obra que, en su contexto, desarrolla brillantemente el estudio de uno de los capítulos más apasionantes de la guerra del Chaco.
** Que la justicia, la paz y la libertad rediman por siempre a Paraguay y Bolivia. MIGUEL ANGEL PANGRAZIO
**/**
ÍNDICE
PROLOGO
INTRODUCCION
.
I ECONOMIA Y FINANZAS EN EL PARAGUAY DE PREGUERRA
· Presidencia Constitucional de Eligio Ayala (1924-1928)
· Adquisición planificada de armamentos
· Los años de transición: gobierno de José P. Guggiari (1928-1932)
.
II SOCIEDAD Y ECONOMIA BOLIVIANAS EN VISPERAS DEL CONFLICTO DEL CHACO
· Política y economía bolivianas de preguerra
· Presidencia del doctor Daniel Salamanca
· Penetración en el Chaco y armamentismo boliviano
· Apéndice documental
.
III CONDUCCION ECONOMICA DEL CONFLICTO
· El territorio en disputa
· Los mennonitas en el Chaco paraguayo
· Movilización total en el Paraguay; movilización parcial en Bolivia
· Eficacia del aparato productivo paraguayo. La Dirección General de Economía y Abastecimiento
Impacto de la agricultura en la economía paraguaya
Los altibajos de la ganadería
La industria nacional
· La Junta Nacional de Aprovisionamiento
· La Junta Nacional de Auxilios del Paraguay
· La retaguardia en el Paraguay
· Dificultades financieras en el Paraguay
· Colectas de oro en el Paraguay
· Economía de guerra en Bolivia
· Alimentación y paga del soldado paraguayo
· Abastecimiento al soldado boliviano
· La ayuda económica argentina al Paraguay
Préstamos en efectivo
La compañía "Carlos Casado Limitada"
Movimientos de comestibles a través de la frontera argentina del Pilcomayo
Ocupación argentina de territorio paraguayo
· Cooperación chileno-peruana con Bolivia
· Comercio exterior paraguayo durante la guerra
· Creación del Ministerio de Economía en el Paraguay
· Los prisioneros de guerra
· El fin de la guerra y las economías exhaustas
.
IV EL PETROLEO Y EL LITIGIO DEL CHACO
· Concesiones bolivianas a la Standard Oil
· Presencia de la Royal Dutch Shell en el Paraguay
· Deslealtades de la Standard Oil en Bolivia
· El oleoducto por territorio argentino; el río Paraguay
· Aprovisionamiento de combustibles al Paraguay
El carburante nacional
· Aprovisionamiento de combustibles en Bolivia
· El petróleo y la guerra del Chaco: Denuncias del Senador Huey Long
· El petróleo en la posguerra

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